Menos burpees y más masculinidad positiva

Ciertos modelos de masculinidad que estamos viendo últimamente en las redes sociales son súper dañinos para los jóvenes. Hoy te damos algunas claves que te pueden ayudar a enfrentarte a ellos.

Sabes de sobra de quién estamos hablando, bro. Y aprovechando el Día mundial de las habilidades la juventud queremos hablar, fuera de bromas, de cómo estos gurús suponen un verdadero problema para los chicos jóvenes. En general, y también en lo que respecta a la salud mental, la sexualidad y la masculinidad.

 

Hoy queremos hablar de estos influencers del éxito personal y financiero que, bajo la promesa de una vida de lujo y éxito, perpetúan la masculinidad tóxica y el discurso anti-género. Estos personajes han captado la atención de miles de jóvenes a través de redes sociales, ofreciendo fórmulas mágicas para alcanzar la riqueza y el éxito a cambio de grandes sumas de dinero.

 

🔍 La trampa del éxito rápido y el fitness extremista 🔍

Es una pena, pero la verdad es que nadie se hace rico haciendo flexiones. Sin embargo, estos gurús prometen una transformación total basada en rutinas extremas de ejercicio y un ritmo de trabajo al servicio de la producción. Todo para conseguir un estilo de vida que parece es inalcanzable, salvo para quienes provienen de una situación económica cómoda. Por supuesto, esta promesa de éxito inmediato y autosuficiencia es seductora, especialmente para aquellos jóvenes que buscan una salida a la incertidumbre y la falta de perspectivas en el mundo laboral actual. Pero la realidad es que estos gurús ofrecen sólo humo: sus sistemas de afiliación y sus precios desorbitados no llevan a ningún resultado concreto, y en muchos casos resultan ser estafas bien camufladas.

 

🚫 ¡Siempre en guardia, nunca tristes! 🚫

Lo que estos gurús nunca reconocerán es que su mensaje está impregnado de toxicidad. Cuando hablan de madrugar, de hacer ejercicio sin parar y de trabajar más horas que un reloj, lo que están haciendo es promover una visión de la masculinidad agotadora: ignoran la necesidad de descanso y bienestar emocional, invalidan la vulnerabilidad y perpetúan una imagen de éxito que se basa en la fuerza bruta, el control y la supremacía económica.  Así, se crea una cultura en la que los chicos jóvenes se sienten presionados a cumplir con expectativas poco realistas; alguien les está diciendo que deben ser implacables, que mostrar emociones es una debilidad, y que el éxito se mide en dinero, poder y un físico perfecto. En lugar de fomentar una auténtica autocomprensión y crecimiento, se les enseña a reprimir sus emociones mientras sueñan con un futuro que ni es saludable ni es alcanzable.

 

Estos gurús también lanzan mensajes terribles sobre los cuerpos, los de los hombres y los de las mujeres. Dicen cosas del tipo “si se pone gorda es porque no se quiere ni se respeta y yo no voy a estar con alguien así”. Afirmaciones tramposas que perpetúan la idea de que la apariencia física siempre es algo que responde a nuestro control; que dan por hecho que los cuerpos delgados son los que atraen, sí o sí, el deseo; y que son una forma sutil pero dañina de culpabilizar a las mujeres de sus cambios corporales usando la autoestima como un arma de control. Esto no sólo refuerza la presión para cumplir con estándares poco realistas de belleza, sino que también ignora la complejidad de las cuestiones relacionadas con la salud y el bienestar personal.

 

En muchos casos, los gurús del éxito también promueven de forma directa visiones reaccionarias contra el feminismo y la igualdad de género, reivindicando a las mujeres de alto valor (sea lo que sea eso), y presentándose como los defensores de una “masculinidad auténtica”, frente a las amenazas que perciben del movimiento feminista. Estos discursos encuentran un terreno fértil entre los jóvenes debido a la falta de modelos positivos de masculinidad: mientras que las mujeres tienen una amplia gama de figuras empoderadoras, muchos hombres jóvenes se enfrentan a una escasez de referentes saludables y, en muchas ocasiones, directamente al castigo social (si defiendes la igualdad te conviertes en un pagafantas y no tienes ninguna oportunidad de ligar). En este vacío, estos gurús -igual que ocurre con otro tipo de influencers que comparten mensajes similares- actúan como falsos salvadores, ofreciendo una comunidad que valida sus inseguridades y que proporciona respuestas simples a problemas que, lamentablemente, son complejos.

 

🌟 Una llamada a la acción (tuya y nuestra) 🌟

Como organización, este es un tema que nos preocupa muchísimo. Por una parte, porque vemos cómo determinados mensajes se viralizan, dificultando el avance respecto a la diversidad y la igualdad. Pero también porque cada vez conocemos a más chicos que lo están pasando mal porque se han creído las mierdas del gurú de turno. Nos gustaría poder hacer más en este sentido, pero a veces sentimos que estamos luchando contra una corriente de desinformación.

 

Sabemos que muchas veces las personas jóvenes sentís que no estamos en vuestra onda o que vuestras preocupaciones parecen lejanas. Estos gurús tienen una presencia dominante y a menudo parecen tener más legitimidad que cualquier persona adulta -incluso profesional-, debido a su carisma y su alcance. Por eso, muchos chicos piensan erróneamente que lo que queremos es señalarles o sermonearles, en lugar de apoyarles genuinamente. Pero estamos aquí para escuchar y para trabajar juntos en esto; necesitamos vuestra ayuda para entender mejor vuestras experiencias y preocupaciones.

 

De momento, aquí van algunas habilidades que puedes entrenar para alejarte de los mensajes tóxicos que imponen los gurús:

  • Infórmate y cuestiona. Investiga sobre los temas que estos influencers promueven. No te conformes con la primera impresión; busca fuentes alternativas y críticas. La verdad suele ser más compleja que un simple mensaje de éxito rápido.
  • Prioriza tu bienestar. No te dejes llevar por la presión de cumplir con estándares poco realistas. Da importancia a tu salud mental y emocional. Dedica tiempo al autocuidado y a actividades que te hagan sentir bien, sin importar las expectativas externas.
  • Busca referentes positivos: Rodéate de personas que te inspiren de manera saludable. Existen modelos de masculinidad positivos que promueven el respeto mutuo, la igualdad y el crecimiento personal sin caer en estereotipos dañinos.
  • Habla abiertamente: Si te sientes presionado o afectado por estos mensajes, habla con amigos, familiares o profesionales que puedan ofrecerte apoyo. La conversación y el diálogo son esenciales para desmantelar estas ideas dañinas. Puedes escribirnos aquí si lo necesitas: consulta@centrojoven.org
  • Sé crítico con los contenidos que consumes: Reflexiona sobre el impacto que tienen los mensajes y las imágenes que ves en tus redes sociales. Elige consumir contenido que promueva una visión equilibrada y saludable de la vida.

 

Y, por favor🙏​, ¡duerme lo suficiente 🛌​, come verdura 🥦​ y bebe mucha agua 💧​!

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