La censura en internet

En internet encontramos de todo…relativamente. Cuando hablamos de sexualidad, nos encontramos con que en internet hay más censura que libertad.

¿No os pasa que en redes sociales cuando queréis usar palabras que contienen “sex” (sexo, sexualidad, educación sexual…) la mayoría de las veces tenéis que “camuflarlas” con otros caracteres para evitar que Instagram y TikTok califiquen el contenido como inapropiado (s3xsual1dad, s3xo…)?  A nosotras nos pasa lo mismo cuando queremos hacer educación sexual. Por ejemplo, cuando queremos usar imágenes: encontramos absurdo tener que explicar cómo podemos explorar nuestras mamas para prevenir un cáncer…¡usando una naranja! Y nos parece muy hipócrita que nos adviertan de que pueden cerrarnos la cuenta de Instagram (nos ha pasado) porque en un video aparecen dos personas jóvenes besándose. Sobre todo porque el argumento para esa advertencia fue que “incitábamos” a las prácticas sexuales, cuando justamente lo que el video decía que es que en el momento en que nos estamos liando, podemos decidir parar y se nos tiene que respetar esa decisión. Qué paradójico: era un video sobre poner límites y sobre prevención de violencia sexual   . Vamos, que hay que andarse con cien mil ojos si queremos mantener un contenido, en este caso educativo, en las redes y que no nos cierren la cuenta. Una censura que sufrimos también respecto a nuestra web. El otro día, una diputada quiso abrir en el Parlamento autonómico de Madrid nuestra página web y resulta que estaba “vetada” por estar en la categoría de “sex education”.

Estos ejemplos nos muestran que todavía, a pesar de que las leyes dicen que se tiene que hacer educación sexual, y a pesar de que hablar de sexualidad es tan necesario para nuestras vidas…se censura como si la sexualidad fuera algo malo. Así que tenemos que seguir insistiendo en que la sexualidad es un ámbito valioso de nuestras vidas y del que por tanto hay que hablar. Que nuestros cuerpos no tienen nada de malo en sí mismos, y que no se puede censurar aquello que en la vida “física” es tan normal como ver a dos personas besándose .

Y por último, hay que seguir insistiendo en que la educación sexual no es inapropiada. Lo que es inapropiado es limitar el acceso a ella, bien sea negando su impartición en las escuelas, institutos u organizaciones, bien limitando el acceso a webs o perfiles en redes sociales.

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