Hablar sobre sexualidad en casa

En muchas casas hay temas que no se tocan y que se convierten en un tabú; y el que probablemente se lleva la palma es la sexualidad. Cuando en una serie o en una película aparece una escena romántica o sexual, se cambia de canal rápidamente. O cuando alguien hace un comentario, se produce un silencio incómodo seguido de un cambio inmediato de conversación. Hay muchas casas en las que se sabe que hay cosas que es mejor no decir ni preguntar.

Pero no todas las veces que eso ocurre significa que las madres y los padres no quieran hablar sobre sexualidad. La inmensa mayoría de las familias sí quieren hacerlo con sus hijos e hijas, pero no saben cómo empezar o tienen miedo. ¿Miedo a qué? A que haya algo que no sepan, a que la situación les sobrepase, a decir algo incorrecto, a que sus hijos/as reaccionen con vergüenza o rechazo, a no encontrar las palabras adecuadas, a parecer incómodos o desinformados, a que la conversación les obligue a enfrentar sus propios tabúes y prejuicios, o a abrir la puerta a más preguntas difíciles.🥺😓

A veces temen no ser capaces de manejar la conversación de una manera que sea comprensible o adecuada para la edad de sus hijos/as. Les preocupa que hablar sobre sexualidad les haga parecer demasiado permisivos/as, o que estén alentando que sus hijos/as tengan relaciones sexuales. Y, en muchos casos, no se han atrevido a hablar de sexualidad antes en casa y, cuando finalmente lo hacen, parece demasiado tarde porque sus hijos e hijas ya no se sienten tan cómodos/as hablando de cualquier cosa con ellos.

¿Por qué ocurre esto?

Generación y cultura. Nuestras madres y padres crecieron en épocas y contextos en los que hablar de sexualidad era visto como algo inapropiado o vergonzoso. Cambiar esa idea no es nada fácil.

Falta de información y formación. Probablemente, nuestras familias no han recibido una educación sexual adecuada, ni las herramientas para transmitir aquello que les gustaría decir.

 

🤔¿Qué podemos hacer nosotros/as?

El que haya muchas familias -la mayoría- a las que les gustaría hablar con sus hijos e hijas sobre sexualidad no significa que en todos los casos sea así. Pero si piensas que el camino está allanado y te gustaría contribuir a que hablar sobre sexualidad sea algo normal en tu casa, aquí tienes algunas sugerencias:

  • Ten empatía y paciencia. Ahora que sabes que puede ser un tema delicado, sé paciente. Piensa también que la adolescencia y la juventud de los hijos e hijas da mucho miedo: las personas jóvenes están expuestas a mucha información falsa, a la presión de su grupo y de la sociedad, y ya no es tan fácil protegerlas como cuando eran niños/as porque están explorando su independencia y tomando decisiones por sí mismas.
  • Acepta el choque cultural. Nuestras familias no tienen nuestras mismas experiencias ni nuestras mismas perspectivas. Probablemente no entiendan por qué nos gusta la música que nos gusta, la forma en la que nos expresamos o nuestros referentes. Pero eso no significa que no podamos encontrar espacios para conversar y entendernos.
  • Comunícate. Hazles saber que valoras su opinión y que confías en que vas a encontrar más respuestas en ellos que en internet o en tus amigos y amigas.
  • Rompe el hielo. Si tienes preguntas o curiosidad, anímate a hablar. Puedes empezar con algo sencillo, como “He leído sobre esto y me gustaría saber tu opinión”, o proponiendo investigar o leer sobre algún tema juntos.
  • Expresa tus límites. A veces, nuestras familias se empeñan en que les contemos muchas cosas de nuestra vida privada. Y eso, normalmente, no tiene nada que ver con el chisme, sino que es una forma de acercarse y de asegurarse de que todo está bien. No tenemos por qué contar todo, pero sí podemos tranquilizarles para que sepan que, si algo nos ocurre, recurriremos a ellos.
  • Pide apoyo. El silencio en casa puede crear una barrera invisible entre madres/padres e hijos/as, impidiendo que se compartan dudas, pero sobre todo dificultades, privándonos del apoyo que necesitamos. Pero que no se hable sobre sexualidad de forma habitual no significa que nuestras familias no vayan a estar cuando lo necesitemos.
  • Anímales a saber más. En SEDRA-FPFE contamos con recursos y formación para familias. Puedes recomendarles nuestra página web para que puedan acceder a la información y herramientas que hagan que hablar de sexualidad en casa sea más sencillo.

💬 💬 La sexualidad es una parte natural de nuestra vida y hablar sobre ella es importante para nuestro bienestar. Nuestra familia es un recurso muy valioso. ¿Por qué no aprender juntos/as?

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR