#1D – Hoy y todos los días

Hoy, 1 de diciembre, se conmemora el Día Mundial de la lucha contra el VIH/Sida. Y aunque parezca mentira, aun a día de hoy, el VIH está rodeado de falsas creencias. Es por ello que el estigma sigue muy presente, tanto para las personas que conviven con el virus como para las que no.

Todo esto se traduce en desconocimiento, miedo, rechazo y exclusión. Y, ante eso, la información veraz es la única capaz de romper con el estigma y favorecer la integración real de las personas que viven con VIH a día de hoy.

Es por este motivo que queremos recordar algunas cuestiones importantes al respecto:

  • El VIH y el sida no son lo mismo. El VIH es la infección y el sida es la última fase de la misma, a la cual, a día de hoy, la mayoría de las personas que tienen VIH no llegan gracias a los tratamientos.
  • Las personas que viven con VIH, y que se encuentran en tratamiento, tienen la misma calidad de vida que aquellas que no. De hecho, a pesar de que vivir con VIH supone un tratamiento cotidiano, éste ha mejorado de tal forma que pueda tener el menor impacto en la vida de las personas.
  • De hecho, el tratamiento hace que la carga viral sea indetectable, lo que convierte el virus en intransmisible. Es decir, las personas con VIH con carga indetectable no pueden transmitir el virus.
  • El VIH es una infección que afecta a hombres y mujeres por igual, independientemente de su orientación o identidad. Si bien es cierto que la vía de transmisión habitual es la sexual, y que los hombres que tienen encuentros con hombres tienen una incidencia mayor. La incidencia también es importante entre las mujeres que tienen encuentros heterosexuales. Pero en ambos casos se trata de una cuestión relacionada con la biología de los cuerpos y con el tipo de prácticas que tenemos. No tiene nada que ver con quien nos acostamos.

 

Te dejamos por aquí una serie de vídeos al respecto, que clarifican bastante algunas ideas.

Y por supuesto te invitamos a que, hoy y todos los días rompamos con el estigma. Romper con ello supone, no solo la mejora de la convivencia entre las personas con la infección sino el conocimiento del propio estado y el acceso a servicios y a un tratamiento eficaz.