FAQ 12: ¿Por qué nos sentimos cerca cuando discutimos?

Muchas personas jóvenes nos cuentan que sienten que su relación solo “funciona” cuando hay tensión. En este post hablamos sobre el conflicto como forma de vincularse y sobre cómo aprender a construir relaciones más tranquilas, más sanas… y sí, igual de intensas.

Hay relaciones en las que no hay tregua. Parece que se basan en una bronca continua y que se sienten reales gracias a esa bronca 🤬​, que no hace falta que sea una gran pelea: basta un comentario mal encajado, una mirada que pincha, un whatsapp no contestado, la sensación constante de estar a punto de discutir 🗯️​.

Y, aun así, ahí siguen. Porque a veces, entre todo ese ruido 💥, se cuela algo que parece conexión 🔗​: el deseo. Intenso, urgente, como si sólo apareciera desde la rabia y fuera la única vía de intimidad real.

Muchas personas jóvenes nos preguntan: “¿Por qué sólo parecemos una pareja cuando discutimos?” 🤔​ No es una pregunta sobre el sexo (aunque muchas veces lo incluya), sino una pregunta sobre cómo aprendemos a vincularnos, y sobre si lo que nos une es el cariño o el conflicto. Y no es nada raro, ni tampoco un drama automático. Pero sí algo que conviene mirar de cerca.

El conflicto como atajo a la intimidad

Hay personas y parejas que han aprendido que discutir es la forma más directa de sentirse cerca, porque al menos ahí hay reacción. Se alteran, contestan, demuestran que están. La bronca 😤​ se convierte en una especie de pegamento: el único momento en el que hay comunicación -aunque sea a gritos-, y en el que se roza algo parecido a la emoción. En cambio, cuando todo está tranquilo no hay conversación, no hay roce, no hay cuerpo. Solo rutina o incluso frío 🥶​. Discutir se convierte en la única vía para sentir algo, aunque duela.

Y esto no siempre viene de historias personales complicadas. Todos y todas lo hemos aprendido en series, pelis, canciones… en las que todo son discusiones intensas, reencuentros con lágrimas y cama como reconciliación 🔥​. Como si el amor tranquilo fuera aburrido y lo único que valiera la pena fuera lo que hace daño.

¿Y el sexo?

Follar después de una discusión tiene lo suyo. Mezcla tensión, alivio y esa necesidad de no soltar a la otra persona del todo. A veces se parece más a una tregua que a una reconciliación: un gesto físico que intenta cerrar algo que, en realidad, sigue abierto. Y, aunque no resuelve lo que hay de fondo, puede sentirse bien y aliviar. También puede ser solo un rato donde, por fin, nadie discute 🤐​.

Y no está mal. No hace falta tenerlo todo resuelto para acostarse con alguien. Pero si se convierte en el único camino para entenderse, para volver a tocarse, para volver a hablar… conviene hacerse preguntas 🤔. Porque el deseo puede ser muy real, pero no suele ser suficiente para reparar lo que no se dice 💔​.

Si nos pasa, tenemos que preguntarnos por qué cuesta tanto hablar si no hay bronca de por medio, o por qué solo aparece el deseo cuando estamos al borde del abismo.

A veces discutimos porque es lo único que sabemos hacer juntos/as. Cuando todo va bien no sabemos qué decirnos, porque la calma nos incomoda o porque sentimos que ésa es la única forma de existir para la otra persona. Y otras veces, aunque cueste admitirlo, discutir es más fácil que hablar en serio. Pelear da miedo, pero menos que mirar a la otra persona y decirle lo que de verdad nos pasa 😶​.

En definitiva…

Discutir a veces es lo único que sale cuando no sabemos cómo decir lo que sentimos. Y el sexo puede servir para calmar las cosas, para acercarse, para no soltarse del todo. El problema es cuando ya no hay otra forma de entenderse. Cuando todo gira en torno a la tensión 💥​. Ahí conviene parar para preguntarse si el deseo está ayudando a sanar o a tapar. Y si la bronca nos une o es sólo que no sabemos estar de otra forma.

⚠️​ Aquí va un spoiler: las relaciones tranquilas también existen. Y pueden ser preciosas, intensas, llenas de deseo, sin necesidad de discutir todo el rato. Queremos ayudarte a aprender lo que hace falta para construirlas sabiendo que no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible 🤗​.

Si estás pasando por algo así y te apetece hablarlo, puedes escribirnos o llamarnos:

📩 consulta@centrojoven.org

📞 91 591 34 49