Muchas personas jóvenes nos cuentan que sienten que su relación solo “funciona” cuando hay tensión. En este post hablamos sobre el conflicto como forma de vincularse y sobre cómo aprender a construir relaciones más tranquilas, más sanas… y sí, igual de intensas.
Hay relaciones en las que no hay tregua. Parece que se basan en una bronca continua y que se sienten reales gracias a esa bronca 🤬, que no hace falta que sea una gran pelea: basta un comentario mal encajado, una mirada que pincha, un whatsapp no contestado, la sensación constante de estar a punto de discutir 🗯️.
Y, aun así, ahí siguen. Porque a veces, entre todo ese ruido 💥, se cuela algo que parece conexión 🔗: el deseo. Intenso, urgente, como si sólo apareciera desde la rabia y fuera la única vía de intimidad real.
Muchas personas jóvenes nos preguntan: “¿Por qué sólo parecemos una pareja cuando discutimos?” 🤔 No es una pregunta sobre el sexo (aunque muchas veces lo incluya), sino una pregunta sobre cómo aprendemos a vincularnos, y sobre si lo que nos une es el cariño o el conflicto. Y no es nada raro, ni tampoco un drama automático. Pero sí algo que conviene mirar de cerca.
El conflicto como atajo a la intimidad
Hay personas y parejas que han aprendido que discutir es la forma más directa de sentirse cerca, porque al menos ahí hay reacción. Se alteran, contestan, demuestran que están. La bronca 😤 se convierte en una especie de pegamento: el único momento en el que hay comunicación -aunque sea a gritos-, y en el que se roza algo parecido a la emoción. En cambio, cuando todo está tranquilo no hay conversación, no hay roce, no hay cuerpo. Solo rutina o incluso frío 🥶. Discutir se convierte en la única vía para sentir algo, aunque duela.
Y esto no siempre viene de historias personales complicadas. Todos y todas lo hemos aprendido en series, pelis, canciones… en las que todo son discusiones intensas, reencuentros con lágrimas y cama como reconciliación 🔥. Como si el amor tranquilo fuera aburrido y lo único que valiera la pena fuera lo que hace daño.
¿Y el sexo?
Follar después de una discusión tiene lo suyo. Mezcla tensión, alivio y esa necesidad de no soltar a la otra persona del todo. A veces se parece más a una tregua que a una reconciliación: un gesto físico que intenta cerrar algo que, en realidad, sigue abierto. Y, aunque no resuelve lo que hay de fondo, puede sentirse bien y aliviar. También puede ser solo un rato donde, por fin, nadie discute 🤐.
Y no está mal. No hace falta tenerlo todo resuelto para acostarse con alguien. Pero si se convierte en el único camino para entenderse, para volver a tocarse, para volver a hablar… conviene hacerse preguntas 🤔. Porque el deseo puede ser muy real, pero no suele ser suficiente para reparar lo que no se dice 💔.
Si nos pasa, tenemos que preguntarnos por qué cuesta tanto hablar si no hay bronca de por medio, o por qué solo aparece el deseo cuando estamos al borde del abismo.
A veces discutimos porque es lo único que sabemos hacer juntos/as. Cuando todo va bien no sabemos qué decirnos, porque la calma nos incomoda o porque sentimos que ésa es la única forma de existir para la otra persona. Y otras veces, aunque cueste admitirlo, discutir es más fácil que hablar en serio. Pelear da miedo, pero menos que mirar a la otra persona y decirle lo que de verdad nos pasa 😶.
En definitiva…
Discutir a veces es lo único que sale cuando no sabemos cómo decir lo que sentimos. Y el sexo puede servir para calmar las cosas, para acercarse, para no soltarse del todo. El problema es cuando ya no hay otra forma de entenderse. Cuando todo gira en torno a la tensión 💥. Ahí conviene parar para preguntarse si el deseo está ayudando a sanar o a tapar. Y si la bronca nos une o es sólo que no sabemos estar de otra forma.
⚠️ Aquí va un spoiler: las relaciones tranquilas también existen. Y pueden ser preciosas, intensas, llenas de deseo, sin necesidad de discutir todo el rato. Queremos ayudarte a aprender lo que hace falta para construirlas sabiendo que no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible 🤗.
Si estás pasando por algo así y te apetece hablarlo, puedes escribirnos o llamarnos:
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