Estamos cansados de ver y oír hablar en la televisión, en las redes sociales, en las noticias… palabras como virus, detección, diagnóstico, pruebas, seropositivo, infecciones… y una larga lista de conceptos asociados al VIH. Pero ¿realmente sabemos de qué estamos hablando o a que nos referimos?

El VIH es una Infección de Transmisión Sexual (ITS). Cuando decimos VIH nos referimos al Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Es un virus que ataca las células del sistema inmunitario, las defensas de nuestro cuerpo que nos protegen contra las enfermedades.

Existen diferentes formas de conocer nuestro estado serológico; la prueba rápida de VIH es una de ellas. Nos permite detectar si una persona tiene en su organismo este virus.

La prueba consiste en la toma de una muestra de saliva que se coloca en un reactivo, la cual detecta la presencia de anticuerpos, que son unas sustancias que genera nuestro cuerpo para combatir una infección.

Debemos tener en cuenta que la prueba rápida de VIH no es una prueba diagnóstica. Como su propio nombre indica, se trata de una prueba rápida, esto quiere decir que conoceremos el resultado a los 20 minutos de la recogida de la muestra. Transcurrido este tiempo, podemos encontrarnos tres posibilidades:

  1. a) Que la prueba sea inválida, en cuyo caso habría que repetir la prueba, ya que no se ha podido reflejar un resultado claro ni válido.
  2. b) Una segunda opción sería que el resultado sea reactivo o positivo, el cual nos indica que el test ha detectado anticuerpos en nuestro organismo. En este caso, con el resultado positivo, sería preciso realizarse una segunda prueba confirmatoria con una muestra de sangre, pues como hemos dicho anteriormente, no se trata de un resultado diagnóstico.
  3. c) Cuando en la prueba aparezca no reactivo o negativo, nos indica que no se han detectado anticuerpos en nuestro cuerpo, por tanto, no hemos estado expuestos al virus en los últimos tres meses.

Es importante tener en cuenta que, para que la prueba sea válida, es decir, que el resultado obtenido sea fiable, han de pasar tres meses desde que se tuvo el encuentro erótico con posibilidad de transmisión. Este periodo es lo que conocemos como “periodo ventana” y hace referencia al tiempo que transcurre desde que hemos estado expuestos al virus hasta que nuestro organismo reacciona generando los anticuerpos.

En cualquiera de las tres posibilidades el resultado es confidencial y anónimo, esto quiere decir, que esta información no se va a compartir con nadie. Además, es importante saber que estas pruebas son totalmente gratuitas para cualquier persona que la solicite.

Y ahora la pregunta clave es ¿cómo prevenimos el VIH? Tenemos que saber que la única forma que tenemos de evitar la transmisión del virus en nuestros encuentros eróticos es utilizar el preservativo, pues es el único método que nos previene tanto de embarazos no planificados como de las ITS.