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Con el estreno de la novena película del famoso director Quentin Tarantino, se ha vuelto a poner encima de la mesa el papel de las mujeres en la pantalla. Entre las numerosas críticas que ha recibido, destaca su forma de representar a las mujeres dentro del cine.

El debate generado a raíz de esta noticia nos ha llevado a preguntarnos, ¿cómo se representa a las mujeres en el cine? ¿Reciben las mujeres el mismo trato, protagonismo y papel que sus compañeros hombres?

Las películas son representaciones de historias más o menos veraces, imaginativas o detalladas sobre un hecho o historia, que cuenta con unos personajes y situaciones que desarrollan el asunto.

Si ponemos atención en las películas que vemos, podemos apreciar cómo se divide el mundo entre el bien y el mal, el blanco y el negro, el día y la noche, las mujeres y los hombres. No es fácil, pues estamos tan acostumbrados a ver y vivir en una sociedad con unos roles o papeles tan marcados, que pueden pasar desapercibidos.

Es muy común que en el cine se muestren los tópicos femeninos (como el de “chica mala”, “chica buena” o “la femme fatale”) y se sexualice a la mujer. La mujer representa el objeto de deseo del hombre. La apariencia física tiene gran importancia y todas se ajustan a los cánones de belleza: mujeres blancas, heterosexuales, femeninas, delgadas, altas y muy atractivas.

A esto se le suma los numerosos mitos que son escenificados en las películas como el de “la media naranja” o “el príncipe azul”, entre otros. Este contexto contribuye a la idea de que las mujeres son (rol de género) frágiles y delicadas, pasivas y que necesitan ser rescatadas por un hombre activo, protector y dominante. La mujer es la recompensa del héroe.

De esta forma, los protagonistas de las películas suelen ser hombres y reproducen el concepto de héroe salvador de la humanidad. Y, por tanto, sus papeles hablan mucho más y aparecen más tiempo en pantalla que las mujeres en la mayoría de los géneros cinematográficos.

El problema es que las mujeres que aparecen en la gran pantalla no son representaciones reales de la mayoría de las mujeres. Los personajes femeninos suelen ser menos relevantes, pasivos, acompañan y dependen de las decisiones que tome el personaje masculino.

Esta imagen de las mujeres no es exclusiva del cine, podemos apreciar todos estos patrones en otros escenarios como los videos musicales, las series y, por supuesto, en el porno.

Ahora bien, después de todo esto, os preguntaréis: ¿cómo puedo saber si una película respecta la igualdad de género? Una de las herramientas más famosas es el Test de Bechdel.

La dibujante Alison Bechdel publicó en 1985 la tira cómica “The Rule” en la que explicaba los tres requisitos que debe cumplir una película para que no represente desigualdad entre los sexos. Estos serían: que incluyan al menos dos personajes femeninos con nombre, que estos compartan escena y hablen entre sí y que la conversación no trate acerca de hombres. ¿Superan el test alguna de vuestras películas favoritas?

Se supone que el cine es el reflejo de la sociedad, por ello es muy importante que se realicen películas más inclusivas y diversas, que incorporen el gran abanico de hombres y mujeres que existen y, sobre todo, la igualdad entre unos y otros.