Hay quien, sencillamente, no muere. Olvidaos de cirugías estéticas o, más recientemente, de procesos que alargan la vida humana. Quienes sobreviven generación tras generación lo han hecho gracias a sus palabras…

 

Decía Simone de Beauvoir: “no olvidéis nunca que bastará con una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres se cuestionen. Estos derechos nunca son adquiridos. Deberéis permanecer alerta durante toda vuestra vida”.

 

Además de supervivientes a la finitud intrínseca al ser humano, pareciesen también videntes. ¡Con lo difícil que es darse cuenta de la realidad que uno tiene ante sus narices, como para encima predecirla! Pero Beauvoir, la gran Simone, tenía tristemente razón. En estos últimos siete días, con fechas tan señaladas como el Día Mundial de la Anticoncepción y el Día Mundial por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, pensad por un segundo en el panorama de este mundo actual:

 

Polonia. Octubre 2020

El Tribunal Constitucional de este país, en manos del gobierno ultraconservador Ley y Justicia, decide ilegalizar el aborto en caso de graves malformaciones del feto, como enfermedad o discapacidad, supuesto en el que se ampara el 97% de los escasos 1.110 abortos legales que registra el país (según datos de elpais.com). Así, la ley reformada, que ya era una de las más restrictivas de nuestro continente, solo reconoce el incesto, la violación o el grave peligro para la vida de la madre como razones legales. ¡Menos mal! Ni la pandemia ni las restricciones evitan la ola de indignación que copa las calles. No es suficiente. Asistimos en nuestras televisiones no solo a arrestos de quienes se desgañitan, sino a uno de los mayores retrocesos de derechos vistos en Europa.

 

Texas. Septiembre 2021

Un año después. Otro caso inusual, sin precedentes y nauseabundo. El segundo estado más poblado de EEUU aprueba la ley más restrictiva del país contra el aborto: Texas heartbeat o ley del latido de Texas, por la que se impide interrumpir el embarazo más allá de las seis semanas de gestación. Se hace imprescindible un cartel que indique que todavía es legal abortar en el estado. Se cree que la nueva ley afectará al 85% del 90% de abortos que se practican en este punto del mapa. La vigilancia del cumplimiento de la norma, lejos de recaer en las autoridades, lo hace en los ciudadanos… “En lo que va del año se han registrado cerca de 600 restricciones al aborto en más de 45 Estados. Unas 90 han sido aprobadas”, señalan desde Planned Parenthood.

 

Un año, dos casos, dos continentes diferentes. Una misma realidad: el inaceptable retroceso en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Subrayamos: derechos. Nada de concesiones. Derechos que emanan de los Derechos Humanos. Derechos reconocidos a escala mundial. Derechos que deben ser garantizados. Derechos que, definitivamente, debemos proteger entre todas todos los días. Porque de lo contrario, puede que uno de esos días nos levantemos y, de repente, no podamos decidir. Y eso no puede ser calificado de provida precisamente. O no al menos de una vida libre, igualitaria y lo más feliz posible.

 

Aún queda hueco para la esperanza, esa que dicen que nunca ha de perderse: Argentina. Diciembre 2020. La libertad avanza a base de movilizaciones masivas y sostenidas en el tiempo hasta que la despenalización del aborto es real. Batalla ganada a pulso.

 

Jóvenes que hemos nacido con muchas de las batallas más importantes ganadas por generaciones anteriores, no perdamos de vista que la guerra de la libertad nunca termina. Y tenemos que hacer algo.