MENSTRUACIÓN Y CICLO MENSTRUAL 

El ciclo menstrual es el conjunto de cambios y procesos que ocurren en el cuerpo de las mujeres para prepararse ante un posible embarazo y que tiene lugar durante su etapa reproductora (por lo general, desde los 13-18 años hasta los 45-55). La menstruación, también llamada regla o periodo, es el manchado mensual resultante de la expulsión del endometrio.

El ciclo menstrual se inicia en el cerebro. La hipófisis es una pequeña glándula que se encarga de avisar al ovario de que, una vez al mes, libere un óvulo. Esta señal llega a través de las hormonas:

  • La FSH (hormona folículo-estimulante), que interviene en el desarrollo de los folículos para que se conviertan en óvulo.
  • Y la LH (hormona luteinizante), encargada de que se libere el óvulo del ovario.

Estas hormonas (FSH y LH) ponen en funcionamiento a su vez a otras hormonas que se producen en el ovario (los estrógenos y la progesterona) para contribuir a la liberación del óvulo y al engrosamiento de las paredes del útero.

Por lo general, el ciclo menstrual dura unos veintiocho días, pero puede haber ciclos más cortos o más largos en función de cada mujer. También en función de cada mujer, e incluso de una misma mujer en distintos momentos de su vida, este ciclo puede vivirse de formas distintas. No existen normas fijas: hay mujeres que sienten dolor y malestar y otras que apenas notan los síntomas.

El primer día del ciclo corresponde al comienzo de la menstruación. En ese primer día, aparece el manchado y los ovarios comienzan el desarrollo de los folículos hacia el óvulo. Desde ese momento hasta que se libera el óvulo hacia el útero (ovulación) suelen pasar unas dos semanas, pero este tiempo puede variar de unas mujeres a otras e incluso en una misma mujer dependiendo de factores situacionales, haciéndolo difícil calcular.

Durante la ovulación, el óvulo sale del ovario y a través de la trompa de Falopio llega al interior del útero. Si en su camino se encuentra con espermatozoides, se pueden unir (fecundación) y, más tarde, se puede implantar en algún lugar del útero (anidación) donde puede proseguir su desarrollo.

 

También durante la ovulación, estrógenos y progesterona hacen crecer el endometrio, se hace más grueso y se llena de vasos sanguíneos.

Si no se produce fecundación, los niveles hormonales descienden, provocando que el endometrio se desprenda y se expulse por la vagina, produciéndose el manchado menstrual. La menstruación por lo tanto está formada por restos de las paredes del útero, sangre y el óvulo no fecundado.

La cantidad de manchado eliminado durante la menstruación puede variar de leve a abundante. Su duración habitual es entre 3 y 5 días, pero duraciones desde 1 hasta 7-8 días se consideran normales. Durante los días que dura la menstruación suelen utilizarse compresas, tampones u otros dispositivos que existen en el mercado para poder seguir con las tareas habituales, sin embargo, el manchado menstrual no tiene absolutamente nada de malo ni de peligroso, es más, es un síntoma de salud general.

Estos fenómenos se producen de forma cíclica cada mes más o menos, aunque su duración es variable y diferente para cada mujer. No todas las mujeres tiene la regla cada veintiocho días exactos, se considera normal una variación de hasta 7 días de adelanto o retraso.

Estas variaciones pueden producirse por diversos motivos, como la edad, el número de hijos/as, la dieta, el estrés, algunas enfermedades o el método anticonceptivo que se utilice.

Otra peculiaridad es que en los primeros cinco años tras la primera menstruación y en los años previos a la menopausia, los manchados pueden producirse con más frecuencia, así como ciclos en lo que no haya ovulación, lo que suele causar reglas irregulares.

Tener la menstruación es un fenómeno completamente natural, aunque se le ha dotado de distintos significados en distintas culturas dando lugar a mitos y supersticiones.