LOS GENITALES DE LOS HOMBRES 

Conocer nuestro cuerpo también es una clave importante para poder cuidar la sexualidad en los hombres, puesto que nuestra sexualidad también está en todo el cuerpo, no sólo en los genitales, así que aquí va también una breve descripción de los genitales masculinos.

Los genitales masculinos pueden dividirse en dos:

  1. Genitales externos: la parte más visible compuesta por el pene y el escroto.
  2. Genitales internos: los testículos, desde los que aparecen los conductos deferentes, las vesículas seminales, la próstata, las glándulas de Cowper y la uretra.

El pene es un órgano que permite experimentar placer, reproducirse y orinar. El cuerpo del pene está formado por dos tejidos (cuerpos cavernosos y cuervos esponjosos) que permiten la erección y terminan en un abultamiento final llamado glande. Esta es la parte más sensitiva, donde se encuentra la mayoría de receptores de sensibilidad y también la salida de la uretra. El glande está cubierto por una piel retráctil llamada prepucio (que se opera en muchas culturas o cuando no se retrae fácilmente).

Existen tantos penes como hombres y son muy variados en su tamaño, forma, color y funcionalidad, y esto no tiene nada de malo, puesto que son sensibles en toda su superficie, y muchos tipos de caricias y contactos pueden hacer que se experimente placer y conducir hacia el orgasmo.

Los testículos son los órganos reproductores masculinos, son dos glándulas ovaladas que producen espermatozoides de forma continua desde la adolescencia y segregan hormonas (como la testosterona) durante toda la vida. Están protegidos por un tejido también muy sensible a la estimulación que se denomina escroto o bolsa escrotal.

De los testículos salen dos tubitos, los conductos deferentes o tubos seminíferos, que conducen los espermatozoides hacia las vesículas seminales, unas glándulas que le añaden una serie de compuestos para formar el semen.

 

Desde allí, el semen continúa por los conductos deferentes hacia la próstata, un pequeño órgano del tamaño de una nuez que ayuda a la producción hormonal, controla el paso del semen y la orina y actúa como señal de la eyaculación durante los encuentros eróticos.

Además, las glándulas de Cowper, situadas en la uretra, producen un líquido lubricante (el líquido preseminal) que lubrica la uretra y la limpia de posibles restos de orina durante la eyaculación.