PEDICULOSIS PÚBICA (LADILLAS) 

PEDICULOSIS PÚBICA (LADILLAS)

 

¿QUÉ ES?

Se conoce como pediculosis a cualquier invasión por piojos. Las ladillas (Pthirus pubis) son piojos parásitos que afectan a los humanos en la zona púbica. Consiste en un picor e irritación en la zona afectada provocado por la saliva del insecto o por sus liendres. Pueden ser difíciles de detectar a simple vista, por lo que muchas veces se reconocen por las manchas rojas en la ropa interior que dejan sus mordeduras. Ocasionalmente pueden aparecer manchas grisáceas o azuladas como respuesta alérgica a la saliva de las ladillas.

 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

Generalmente por contacto directo con vello púbico infectado, por lo que las prácticas eróticas se consideran vía de transmisión. Aunque también puede ocurrir por compartir utensilios como ropa infectada, peines y cepillos, sábanas, toallas, camas, etc. por lo que no siempre su presencia se debe a prácticas eróticas. En casos extremadamente infrecuentes, puede darse transmisión por contacto cercano (no erótico) o por el uso de retretas y bañeras (es muy infrecuente puesto que las ladillas sólo pueden vivir 1-2 días fuera de un organismo y no están preparadas para sujetarse a superficies como las de los retretes).

La infección no se transmite por:

  • Prácticas eróticas con personas que saben que no tienen la infección.
  • Otros contactos físicos (besos, abrazos, tocarse las manos…)
  • Mascotas.

 

¿CÓMO SE DETECTA? ¿CÓMO SE TRATA?

El diagnóstico se realiza por observación directa o con lupa de las ladillas, sus liendres o sus ninfas. La infección se controla rasurando la zona afectada, aplicando pomadas tópicas y lavando con agua caliente (más de 60º) la ropa, sábanas y toallas de la persona.

 

¿CÓMO SE PREVIENE?

El mejor modo de prevención es el uso del preservativo. El preservativo masculino no evita completamente la transmisión porque puede no cubrir todas las lesiones. Puede resultar más eficaz el uso de preservativo femenino (en prácticas hombre-mujer) o el uso de bandas de látex (en prácticas boca-genitales o boca-ano).

Una educación sexual/de pareja o para la salud adecuada también funcionan como método de prevención: aprender a reconocer la infección, aprender a negociar el uso del preservativo en pareja, aprender a hablar de ITGs antes de mantener un encuentro o aprender a contar que se tiene una ITG se incluyen dentro de estas acciones.