HEPATITIS C 

¿QUÉ ES?

Es una inflamación del hígado provocada por el virus de la hepatitis C o VHC. Generalmente es una infección asintomática, pero suele llevar a una infección crónica y/o distintos daños hepáticos.

 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

La transmisión del VHC se produce por exposición a sangre infectada:

  1. Parenteral: por el consumo de drogas intravenosas o por contacto con material médico infectado.
  2. Genital: No existen evidencias concluyentes sobre la transmisión por vía genital. No obstante, las prácticas con penetración anal traumática o prácticas eróticas con penetración con personas con otras ITGs (sobre todo VIH e infecciones ulcerosas) se muestran como factor de transmisión. El semen, los fluidos vaginales o la saliva no contienen carga viral.

La infección no se transmite por:

  • Prácticas eróticas distintas a la penetración vaginal, anal o buco-genital.
  • Prácticas con penetración vaginal, anal o buco-genital en las que se utiliza un método de barrera adecuadamente (preservativo femenino o masculino en las penetraciones, o bandas de látex durante las práctica buco-genitales y buco-anales).
  • Prácticas eróticas con personas que saben que no tienen la infección.
  • Otros contactos físicos (besos, abrazos, tocarse las manos…)
  • El uso común de prendas de ropa, ropa de cama, etc.
  • El uso de retretes, lavabos, duchas o bañeras.
  • El contacto con heces u orina de las personas con la infección.

 

¿CÓMO SE DETECTA? CÓMO SE TRATA?

El diagnóstico se realiza a través de un análisis serológico o de sangre. Suelen realizarse pruebas reactivas que, si son positivas, se derivan a una prueba confirmatoria.

En líneas generales, no existe un tratamiento específico para la hepatitis C aguda. Se suelen tratar ciertos síntomas como las náuseas o vómitos y recomendar el descanso y la abstención del consumo de alcohol. En casos de hepatitis crónica sí se sigue un tratamiento farmacológico basado en Interferón para controlar la cirrosis y el cáncer hepático.

 

¿CÓMO SE PREVIENE?

En la actualidad, no existe vacuna para la hepatitis C aunque existen varias líneas exitosas de investigación para la vacuna y medicamentos más eficaces contra la infección crónica.

Dado que la principal vía de infección es la parenteral, la prevención se dirige a usuarios de drogas intravenosas y personal sanitario.

El mejor modo de prevención en prácticas eróticas es el uso del preservativo. El preservativo masculino y el preservativo femenino utilizados de forma adecuada evitan completamente la transmisión.

Una educación sexual y de pareja adecuada también funcionan como método de prevención: aprender a reconocer la infección, a negociar el uso del preservativo en pareja, aprender a contar que se tiene una ITG o a avisar a posibles parejas de que se tiene una ITG son herramientas eficaces para la prevención.