VIRUS DE PAPILOMA HUMANO (VPH) 

¿QUÉ ES?

El virus del papiloma humano o VPH se refiere a una familia de virus que afectan únicamente a la piel y las mucosas.

La mayoría de las veces estas infecciones son asintomáticas y se recuperan por sí solas. Aunque pueden ser la causa de síntomas leves como verrugas o verrugas genitales, o afecciones más graves como ciertas lesiones y algunos tipos de cáncer.

 

VPH de bajo riesgo

Existe una serie de virus que presentan bajo riesgo de lesión (6, 11, 40, 42, 53, 54 o 57). El periodo de incubación está entre 3-12 meses. La mayoría estas infecciones son asintomáticas y se superan por sí solas. Pero un porcentaje pequeño puede permanecer y causar verrugas genitales (condilomas o condilomas acuminados). Aproximadamente el 90% de estas lesiones están causadas por los virus 6 y 11.

 

¿CÓMO SE TRANSMITEN?

La transmisión del VPH se produce por contacto con la zona infectada o con la lesión (condiloma). Es menos frecuente si no existen lesiones visibles. Si la lesión se encuentra en la vagina, el glande o cuello de útero, la transmisión suele producirse por prácticas con penetración vaginal sin el uso adecuado de métodos de barrera.

Los tipos de VPH que provocan las verrugas genitales (VPH6 y VPH11 principalmente) no derivan en cáncer.

La infección no se transmite por:

  • Prácticas eróticas con personas que saben que no tienen la infección.
  • Otros contactos físicos (besos, abrazos, tocarse las manos…)
  • El uso común de prendas de ropa, ropa de cama, etc.
  • El uso de retretes, lavabos, duchas o bañeras.

 

¿CÓMO SE DETECTA? CÓMO SE TRATA?

El diagnóstico se realiza a través de observación directa por un/a especialista. Además se recomienda la revisión ginecológica a las mujeres con condilomas externos por si existen condilomas internos o infección por otros tipos de VPH.

Frecuentemente las verrugas genitales desaparecen sin necesidad de tratamiento. No obstante, se desconoce qué lesiones evolucionarán y cuáles no. En caso de evolución hacia verrugas floridas, existen tratamientos exitosos que van desde la aplicación de pomadas a la cirugía.

 

¿CÓMO SE PREVIENE?

En la actualidad, existe una vacuna para ciertos virus de VPH. Gardasil ® previene de la infección por VPH6, VPH11, VPH16 y VPH18. Pero esta vacuna es preventiva, no terapéutica, es decir, si ya se ha producido la infección, no la cura.

El mejor modo de prevención es el uso del preservativo. El preservativo masculino y el preservativo femenino utilizados de forma adecuada reducen ampliamente la posibilidad de transmisión, pero no la eliminan por completo. El preservativo femenino se muestra más eficaz que el masculino, puesto que cubre más superficie cutánea.

Una educación sexual y de pareja adecuada también funcionan como método de prevención: aprender a reconocer la infección, a negociar el uso del preservativo en pareja, aprender a contar que se tiene una ITG o a avisar a posibles parejas de que se tiene una ITG son herramientas eficaces para la prevención.

 

VPH de alto riesgo

 

Existe una serie de VPH (16, 18, 31, 35, 45, 51, 52, 56 y 58) que pueden provocar a largo plazo lesiones en el cuello de útero que incluso pueden derivar en carcinomas.

El periodo de incubación puede oscilar entre 3 meses y 1 año. La mayoría de infecciones por VPH son asintomáticas y se superan por sí solas. Pero un porcentaje pequeño puede permanecer y causar lesiones de distinta gravedad en el cuello del útero. La mayoría,  causadas por VPH16 y VPH18. En la mayoría de los casos (90-95%) incluso las infecciones por VPH16 y VPH18 remiten espontáneamente entre 6 y 18 meses.

 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

La transmisión del VPH se produce por contacto con la piel infectada. Lo más habitual es que suceda por prácticas con penetración vaginal sin el uso de un método barrera como el preservativo masculino, femenino o las bandas de látex. Pero también existen estudios describiendo casos de infección por prácticas buco-genitales o anales.

La infección no se transmite por:

  • Prácticas eróticas con personas que saben que no tienen la infección.
  • Otros contactos físicos (besos, abrazos, tocarse las manos…)
  • El uso común de prendas de ropa, ropa de cama, etc.
  • El uso de retretas, lavabos, duchas o bañeras.

 

¿CÓMO SE DETECTA? CÓMO SE TRATA?

El diagnóstico se realiza a través de pruebas de detección, principalmente:

  • Citología por la tinción de Papanicolau, que suele realizarse en cualquier examen ginecológico estándar.
  • Colposcopia para la detección de lesiones subclínicas.
  • Biopsia de posible tejido afectado.

Frecuentemente, la infección por virus de alto riesgo desaparece sin necesidad de tratamiento. No obstante, se desconoce qué lesiones evolucionarán y cuáles no. En caso de evolución hacia estadíos superiores, existen tratamientos exitosos que van desde la aplicación de pomadas a la cirugía.

 

¿CÓMO SE PREVIENE?

En la actualidad, existe una vacuna para ciertos virus de VPH. Gardasil ® previene de la infección por VPH6, VPH11, VPH16 y VPH18. Pero esta vacuna es preventiva, no terapéutica, es decir, si ya se ha producido la infección, no la cura.

El mejor modo de prevención es el uso del preservativo. El preservativo masculino y el preservativo femenino utilizados de forma adecuada reducen ampliamente la posibilidad de transmisión, pero no la eliminan por completo. El preservativo femenino se muestra más eficaz que el masculino, puesto que cubre más superficie cutánea.

Una educación sexual y de pareja adecuada también funcionan como método de prevención: aprender a reconocer la infección, a negociar el uso del preservativo en pareja, aprender a contar que se tiene una ITG o a avisar a posibles parejas de que se tiene una ITG son herramientas eficaces para la prevención.