Adrián López: <<El hombre bisexual rompe con la heteronorma>>

 

Centro Joven: Defínenos la bisexualidad, por favor.

Adrián López: Respondo desde lo profesional como sexólogo y desde lo personal como bisexual con la idea que considero más representativa: somos personas que nos sentimos atraídas por nuestro mismo género así como por otros.

CJAS: ¿Cuál es la diferencia entre bisexualidad y pansexualidad?

AL: A fin de cuentas, estamos ante el paraguas de las orientaciones plurisexuales, sobre todo para aquellas personas que no estén tan versadas en la terminología. La pansexualidad es atracción hacia las personas independientemente de su género y la bisexualidad es tener en cuenta el género de la otra persona para sentir atracción.

CJAS: ¿Con qué mitos te encuentras en el día a día cuando dices que eres bi?

AL: Sobre todo con dos ideas preconcebidas. Cuando te reconoces como bisexual hay quien te identifica como una persona que tiene más probabilidad de tener un mayor número de encuentros sexuales y/o románticos. Dicho de otro modo, nos relacionan con vicio y promiscuidad.

También me he encontrado con gente que se mueve todo el rato en la dicotomía de o te gustan los hombres o te gustan las mujeres, sin tener en cuenta por ejemplo a las personas no binarias.

La orientación sexual de cada persona es única, por más que intentemos encajarla en esquemas rígidos.

CJAS: ¿Qué violencias os afectan especialmente?

AL: Sobre todo, la negación de la orientación sexual, es como si no pudieras ser bisexual. Porque consideran que es una etapa de descubrimiento, pero etapas de descubrimiento tiene todo el mundo, sea bisexual o no.

Por otro lado, como parte del colectivo LGTBI, en muchos casos soportamos que a nivel profesional o a nivel de relaciones personales nos tachen de menos valiosos.

Y más concretamente, como hombre bisexual, señalaría que las agresiones que puedo sufrir son dobles. Si me sucediese yendo con una pareja chico, estaríamos incluyendo la homofobia, porque me están leyendo como gay.

Por último, existe otro tipo de violencia, hablo de la que se da dentro de los activismos, tanto a nivel interno dentro del colectivo como externo. Es decir, las personas hetero ejercen violencia hacia las personas LTGB, pero las personas LGTB dentro del colectivo también tienen mucho conflicto con el tema de la bisexualidad, erotizándola o desmereciéndola.

CJAS: ¿Cuáles piensas que son las dudas y los miedos más comunes que sienten y viven las personas bisexuales a la hora de vincularse con otras personas?

AL: Sin duda, sentirte rechazado o no validado por esa pareja que tengas o ese vínculo nuevo que estés creando. Sucede que quien está contigo puede llegar a pensar que has dejado de ser bisexual y que ya solo te atrae su género. Pero la orientación no depende de la pareja que tengo en un momento dado de mi vida, sino que sigue estando ahí. Yo sigo sintiéndome atraído hacia otras personas independientemente de que tenga una pareja hombre/mujer. Aunque llevemos una relación monógama de 10 años. Al final, con lo que nos topamos es con el síndrome de la persona impostora. Te cuestionan tanto desde fuera que tú mismo empiezas a plantearte si esas ideas externas también son las tuyas. Pero de la bifobia interiorizada no hablamos, ¿no?

CJAS: ¿Por qué se dice que afirmar que todas las personas somos bisexuales es bifobia?

AL: Porque niega realmente la necesidad de la etiqueta ¿no? La necesidad de entender que hay unas reivindicaciones específicas y unas violencias específicas que sufren las personas bisexuales. El hecho de decir que todos somos bisexuales deja en el aire qué vamos a reivindicar, qué violencias sufren todas las personas bisexuales, porque al final todos seríamos lo mismo.

CJAS: ¿De dónde crees que viene la erotización de las mujeres bisexuales?

AL: Sinceramente no recuerdo en qué momento exacto de la historia empezó la cosificación de la mujer. Pero sí que creo que pudiera venir desde la concepción de la mujer como objeto sexual y no sujeto deseante, porque la mujer como objeto sexual está plenamente erotizada y se niega su sexualidad y siempre se ha dejado entender en la cultura que  ellas han necesitado de la figura de un sujeto deseante que en este caso es el hombre. Partimos un poco de ese prisma de la mujer como objeto sexual y cosificada para el uso y disfrute del placer del hombre.

CJAS: Si una persona que acaba de manifestarse como bisexual te lo cuenta, ¿qué es lo primero que le dirías? ¿Sería algo diferente en función de si es una mujer (cis y/o trans), persona no binaria u hombre (cis y/o trans)?

AL: En principio no creo que cambiase mi repuesta, ésta sería básicamente de apoyo, de validación de lo que me está diciendo. Sí que lo primero que haría sería agradecerle el haber confiado en mí. También alentarle a que puede participar en algún espacio donde se puede compartir y sentirse identificade con teorías similares y puede sentirse en espacios seguros dentro del mundo del activismo bisexual…

CJAS: ¿Qué papel crees que juegan los hombres bi en la sociedad? ¿Y dentro del movimiento LGTBIAQ+?

AL: El hombre bisexal está totalmente invisibilizado. Dicho esto, rompemos con la heteronorma, porque se espera que el deseo del hombre sea heterosexual y aparte, se rompe con el ideario de la monosexualidad, porque tu deseo va dirigido a hombres, pero también hacia mujeres. Todas las letras del colectivo tienen una función especial de sumar en la lucha contra la “enfermedad” de la LGTBIFOBIA y juntos somos mucho más fuertes.

Adrián López es sexólogo, trabajador social sanitario especializado en área de salud mental y, actualmente, forma parte del equipo de la Fundación 26 de Diciembre. También es activista e investigador.